El Centro de Servicios CAPLAB ha culminado la evaluación de necesidades de equipamiento en los IST y CETPROS de las provincias de Huari y Bolognesi y ahora se alista a iniciar el proceso de equipamiento productivo de las carreras técnicas que tienen mayor potencial de desarrollo en las distintas localidades donde los centros se ubican. Esta actividad se enmarca en el Proyecto «Fortalecimiento de capacidades laborales y emprendedoras para población joven de las provincias de Huari y Bolognesi», realizado con el apoyo técnico y financiero del Fondo Minero Antamina.
Para determinar el equipamiento productivo que será otorgado a cada centro, CAPLAB ha partido de la revisión de los diversos estudios realizados en la etapa inicial del proyecto, donde se ha recogido valiosa información en forma sistemática y participativa a nivel regional y local, contando con la colaboración de distintos actores locales: municipios, UGEL, centros de formación, docentes y productores. Además, se han realizado visitas técnicas a cada uno de los 14 centros de educación superior no universitaria beneficiarios del proyecto; en estas visitas se ha observado la infraestructura y el equipamiento existentes así como se ha indagado por las estrategias de articulación con el mercado que se ponen en práctica en los centros.
En la provincia de Bolognesi se visitaron el Instituto Superior Público «Chiquián» y los Centros de Educación Técnico Productivo «Chiquián» y «Chasquitambo», ubicados todos ellos en las ciudades del mismo nombre. Los tres centros concentran un total de ocho talleres operativos: Computación (2), Carpintería (2), Ensamblaje de computadoras (1), Confección Textil (1), Cosmetología (1) e Industrias Alimentarias (1).
En la provincia de Huari se visitaron el Instituto Superior Tecnológico Público «Juan Huari», en Huari, y el Instituto Superior Tecnológico Público «San Marcos», en San Marcos. Adicionalmente se visitó el Instituto Superior Tecnológico Privado «Señor de Pumallucay», en Huari. También se visitaron los Centros de Educación Técnico Productivo «Virgen Niña», en San Marcos, «Antonio Raymondi» y «Virgen del Rosario», en Huari, «Paucas», en Paucas, «Uco», en Uco, «Huantar», en Huantar, «Santa Rosa », en Rahuapampa, y «María Parado de Bellido» en Masin. En Huari, los 11 centros visitados albergan un total de 29 talleres operativos: Tejido a Telar (6), Computación (6), Tejidos a Máquina (2), Cosmetología (2), Confección Textil (2), Corte y confección (1), Agropecuaria (1), Bordado y Manualidades (1), Carpintería en Madera (1), Construcciones Metálicas (1), Electricidad (1), Instalaciones Electrotécnicas (1), Manualidades (1), Mecánica Automotriz (1), Mecánica de Producción (1), y Repostería y Pastelería (1).
Es importante señalar que las mejoras en infraestructura y equipamiento dependen principalmente de la gestión y el mantenimiento que se haga de los talleres y no de la compra de equipos nuevos que reemplacen a los viejos; es por ello que el registro detallado en medios escritos y visuales de la condición inicial de los talleres cobra suma importancia ya que en el proceso de acompañamiento estos registros permitirán hacer una evaluación participativa de los efectos positivos que el desarrollo de competencias técnico pedagógicas, técnico productivas y de gestión tiene sobre el funcionamiento global del centro, y en forma específica sobre el estado de los talleres productivos, la mejora de las condiciones de limpieza y la implementación de medidas de seguridad para beneficio de docentes y estudiantes.
Los hallazgos de las visitas dan cuenta de un descuido generalizado en el mantenimiento de equipos y en la limpieza de los locales, así como de la ausencia de medidas de seguridad, como son la señalización y la presencia de extintores. Son muchos los factores que producirían esta situación, entre ellos la falta de atención por parte de las autoridades locales hacia la educación técnica, el bajo presupuesto del sector educación, la antigüedad del equipamiento (en algunos casos existen equipos que superan los 20 años de uso) y la falta de actualización docente en competencias técnico-productivas. Sin embargo, a pesar de estas limitantes, existen casos donde los directores y docentes se esfuerzan y vienen alcanzando pequeños logros significativos en el uso productivo de sus talleres. Por ejemplo, en el CETPRO «Chiquián», muchos estudiantes participan en las ferias locales ofertando los muebles que fabrican en el taller de carpintería; en el CETPRO «Chasquitambo» se elabora permanentemente néctar de frutas para la venta a pedido de instituciones que trabajan en la zona; en los CETPROS «Paucas», «Huantar», «Santa Rosa» y «María Parado de Bellido», donde se imparte la especialidad de «Tejido en Telar», las alumnas ofertan a precios competitivos prendas de vestir (bufandas, calcetines, gorros, chompas, entre otros) y artículos para el hogar y el dormitorio (tapetes, frazadas, manteles, fundas de cojines, entre otros) elaboradas con fibras naturales, carentes de químicos y tintes artificiales.
Los casos descritos, que no son los únicos hallados, son muestras del potencial productivo que tienen los centros de Huari y Bolognesi, tanto por su riqueza natural como por el empuje de sus pobladores; pero sin embargo es necesario incidir en la necesidad de que los centros optimicen sus capacidades de gestión para lograr que estas iniciativas puedan crecer, insertarse en el mercado y convertirse en medios sólidos para el desarrollo de sus localidades. Este panorama muestra una perspectiva de éxito para el proyecto, que tiene entre sus líneas de acción la promoción de emprendimientos y el asesoramiento empresarial a estudiantes y egresados de centros de formación profesional mediante los Centros de Recursos, Innovación e Información para el Ámbito Rural (CRIAR) que funcionarán en las provincias de Huari y Bolognesi.
En cuanto a la articulación de los centros con el mercado, en el «Diagnóstico integral de los centros de formación de la provincia de Huari y Bolognesi», realizado en julio del presente año por el Centro de Servicios CAPLAB, se encontró que en la provincia de Bolognesi, 2 de 3 centros generarían recursos propios, mientras que en Huari harían lo propio 8 de 12 centros; sin embargo, en Huari, 9 de 12 centros carecen de contratos o algún acuerdo productivo con empresas, el Estado o la sociedad civil mientras que en Bolognesi, ningún centro ha firmado algún contrato o convenio similar. Es decir, los centros que producen, lo vienen haciendo en modo aislado y sin establecer relaciones con otras instituciones de la zona.
El equipamiento de los talleres productivos es un elemento importante dentro del Modelo CAPLAB, cuya finalidad es promover el desarrollo de capacidades en la educación superior técnica mediante la articulación de los centros con su entorno social y productivo, el mercado laboral, el Estado y la sociedad civil. El Modelo CAPLAB tiene tres componentes principales, el primero es la «capacitación laboral articulada al mercado», donde se busca optimizar la oferta educativa de los centros de formación profesional logrando que su gestión pedagógica e institucional cumpla con criterios de calidad frente a su territorio. El segundo componente es la «capacitación a docentes», que se orienta al desarrollo de capacidades técnico pedagógicas, técnico productivas y de gestión, que permitan la mejora de la calidad educativa de los centros. El tercer y último componente es el «sistema de información laboral y colocación», cuyo objetivo es promover la inserción laboral de estudiantes y egresados de los centros de formación profesional mediante actividades como la asesoría para la búsqueda de empleo, la intermediación laboral y el seguimiento de egresados.
El adecuado equipamiento de los talleres productivos actúa transversalmente en el modelo CAPLAB. Sin un adecuado equipamiento se hace insostenible la actualización docente en temas técnico-productivos asimismo sin contarse con un equipamiento adecuado se dificulta que los egresados puedan insertarse en el mercado laboral.
Las visitas técnicas fueron llevadas a cabo en el mes de noviembre por el especialista Juan Carlos Vásquez Lazo, director secretario del Centro de Servicios CAPLAB, contando con el apoyo de David Tarazona Cervantes, coordinador de monitoreo y evaluación del proyecto, así como del equipo de promotores del proyecto, integrado por Julio Turpo y Raúl Bazán, en Huari, y Mario Ruiz y Diana Luis, en Bolognesi. En Huari también se contó con el apoyo del Ing. Isaac Llanqui, Municipalidad Provincial de Huari, y del profesor Francisco Calzado, UGEL Huari; mientras que en Bolognesi, se recibió el apoyo del profesor Víctor Marden Garro Condezo, regidor de la Municipalidad Provincial de Bolognesi, y del profesor Enrique Mendoza Ascensios, director de la UGEL Bolognesi.